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Cuando se acercan estas fechas navideñas el marisco resulta ser uno de los alimentos más usuales en las mesas, sobre todo por su sabor, ya que es todo un manjar, pero para ello es necesario que goce de cierta calidad y esté bien cocinado. Por eso hoy vamos a aprovechar para daros ciertas recomendaciones respecto a su cocción. Algo que a simple vista parece tan sencillo, cuando se trata de marisco tiene sus peculiaridades, al menos si queremos que resulte exquisito.


Mariscos

En primer lugar, recomendamos que la olla que vamos a usar para cocerlo sea lo suficientemente amplia como para que el agua lo cubra holgadamente. Y si lo hacemos con agua de mar muy muy limpia, mejor, aunque conseguirla va a costar más.

En función al tipo de marisco, vamos a tener en consideración un par de variables principales, que son: la sal y el tiempo de cocción. En la tabla que podéis observar a continuación os indicamos el tiempo de cocción recomendado para cada tipo de marisco (siempre desde que el agua comienza a hervir una vez introducido el marisco en la olla) y la cantidad de sal, que por lo general oscila entre 60 y 70 gramos por litro de agua, lo que equivale a 4/5 cucharadas* soperas “rasas” por litro. Si el marisco está vivo, es recomendable introducirlo cuando el agua aún está fría y contar el tiempo de cocción igual, una vez que rompe a hervir.

Tipos de Marisco

Gramos de sal
por litro de agua
Tiempos de cocción
(minutos)
Gambas 50 1 minuto
Camarones 70 1/2 minuto
Langostinos medianos 60 1,5 minutos
Langostinos grandes 60 2 minutos
Cigalas medianas 60 1,5 minutos
Cigalas grandes 60 3 minutos
Nécoras pequeñas 60 5 minutos
Nécoras grandes 60 7 minutos
Cangrejos 45 6 minutos
Bocas 45 10 minutos
Cañaillas 60 15 minutos
Percebes 70 1/2 minuto
Langosta mediana 60 20 minutos
Langosta grande 60 30 minutos
Bogavante mediano 60 20 minutos
Bogavante grande 60 28 minutos
Centolla mediana 60 15 minutos
Centolla grande 60 18 minutos
Buey mediano 60 18 minutos
Buey grande 60 20 minutos
* 1 cucharada sopera rasa equivale aproximadamente a 15 grs.

Una vez cocido, es muy recomendable tener preparada una fuente de agua fría con cubitos de hielo, donde por unos minutos introducimos el marisco hasta que se enfríe. Esto repercute sobre todo en que cortamos de golpe la cocción, no dejando que se pase y además, en el caso de las gambas y los langostinos sobre todo, nos resulte más fácil de pelar. Si se trata de camarones o percebes, como excepción, en lugar de hielo, los cubriremos con un paño de cocina limpio para que conserven la temperatura.

Hay a quien le gusta de echar unas hojas de laurel en el agua, pero como en esto hay tanta controversia, lo dejamos a vuestro parecer. Otra opción que da muy buenos resultados, es que en lugar de echar la sal en el agua caliente, se la echamos al agua fría con el hielo, para lo que se recomienda disolverla bien, por ejemplo en un poco de agua caliente.

Y eso es todo, así que si nos ponemos manos a la obra y somos capaces de conseguir esa cocción al punto, por seguro que podremos degustar nuestro marisco con todo su sabor, rico, rico. Salud y a disfrutarlo!

2 Comentarios

  1. Lemos-Reply
    25 Septiembre, 2015 at 21:09

    Excelente e util informacion.

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